Cuando era muy niño, digamos 4 ó 5 años talvez, me gustaba mucho escuchar a mi padre,tios y amigos cuando se reunian en mi casa a conversar y discutir de asuntos que en aquella época eran de mucha importancia como: La segunda guerra mundial en Europa, la política del país, economía, etc.etc. En lo mejor de estas discusiones, mi padre me descubría a mí escuchando y me decía : ” A la cama, esto no es para chicos” y me tenía que ir masticando curiosidad.
Aproximadamente a los 10 años de edad, me encantaba dialogar con mi primo Lito, que tenía casi mi misma edad. Nos reuniamos inmediatamente después de almorzar y hablábamos de todo en profundidad (¿filosofábamos? ), yo creo que sí, aún más, mirábamos el futuro con mucha precisión -mirando con el ojo de la actualidad- . Esto duraba hasta la noche, cuando nos llamában para cenar.
Estos momentos eran para mí lo mejor de cada día. Podía expresarme con un interlocutor que sentía las cosas de la vida de igual manera.
Un día mi primo viajó a la ciudad de La Plata para someterse a una operación en el Hospital de niños de esa ciudad. Esto fué el comienzo de mi soledad en lo que hace al diálogo; porque luego de 2 meses de ausencia volvió totalmente cambiado, ya no le interesaba conversar de los temas que tanto nos unía.
A partir de ese momento y, han pasado muchos años, jamás he tenido diálogos ¡¡ eternos !! como los he tenido de chico. Hoy me encuentro creando un blogs y siento como que vuelvo al pasado, puede ser de que a álguien le pueda interesar estos temas, puede ser que lo que escriba sea como ” plumas en el aire”, que van para todos lados pero nadie los recoge. No obstante, creo que mi objetivo de iniciar un blog está cumplido en parte.
Las plumas siempre ejercieron en los humanos cierta atracción,por la suavidad, por lo etéreas, porque una pluma volando nos inspira ternura y libertad, por lo tanto leyendo tu interesante experiencia de niñez, me pareció que al pasar , recogi “esa pluma”, y bueno, yo tambien añoro esos diálogos que nos transportaban a un futuro inimaginable.
Felicitaciones, y gracias por soltar tu pluma.
Tereza
Gracias Tereza por “recoger mi humilde pluma”. Cuando la solté pensé si alguno la recogería y si podría interesar y, más aún, hacer un comentario. Gracias otra vez. ¡La incógnita¡ ¿ Dónde llegó ? Saludos